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viernes, 12 de febrero de 2016

Indígenas............. Pueblos Indígenas de Salta‎.........





 Introducción:

Calchaquis:

Calchaquí es la denominación histórica recibida por un grupo de parcialidades de la etnia diaguita o pazioca que habitaban las actuales provincias de Salta, Catamarca y Tucumán en el noroeste de la Argentina al momento de la llegada de los conquistadores españoles. Se estima que en ese momento su población era de 415.000 a 455.000 personas, que pudieron resistir por un siglo a los españoles. Para mediados del siglo XVII, al finalizar los conflictos, quedaban apenas 20.000 calchaquies en todo el Noroeste argentino.




Ruinas calchaquis

Etimología:

El nombre "calchaquíes" recién les fue dado en el siglo XVII debido a que era epónimo de uno de sus principales líderes. Los europeos llamaron así a un conjunto de culturas diaguitas, como los yocaviles, quilmes, tafís, chicoanas, tilcaras y purmamarcas entre otros. Tal como se ha señalado la denominación "calchaquí" parece derivar de uno de los principales jefes diaguitas que se opusieron a los españoles: Kalchakí llamado por los españoles Juan Calchaquí quien construyó la avenida homónima que nace en Lamadrid (Quilmes) y termina allá por Necochea.


Guerras calchaquíes:

Durante todo el período de la conquista los españoles no habían logrado penetrar en los Valles Calchaquíes, donde se habían refugiado la cultura diaguita, una avanzada confederación de señoríos agroalfareros independientes perteneciente a la Cultura Santa María, unidos por una lengua común, el kakán y parte a su vez del gran grupo de la civilización andina. Los españoles se refirieron a sus integrantes, incorrectamente, como calchaquíes, nombre correspondiente a uno de los señoríos paziocas. Estos señoríos estaban reunidos en tres grandes naciones: pulares al norte, diaguitas al oeste y calchaquíes al este. Grupos menores eran los oclayas formados por 2.000 personas y los calchaquíes, unas 12.500 personas (2.500 indios tributarios), según Sotelo Narváez (1583). Una antigua tradición de independencia de los paziocas y la escasa cantidad de españoles en el Tucumán, permitió una serie de actos de defensa de su territorio por parte de la confederación diaguita. Estas luchas han sido históricamente conocidas como las Guerras Calchaquíes que se extendieron por más de un siglo.

    La Primera Guerra Calchaquí se desató en 1560 y fue conducida el cacique Juan Calchaquí y los curacas Quipildor y Viltipoco. La confederación logró mantener a los europeos fuera de su territorio, arrasando las tres ciudades nuevas fundadas por los españoles: Cañete, Córdoba de Calchaquí y Londres. La historiografía hispano-americana considera a esta guerra como "una de las mayores tragedias de nuestra historia".4 Esta guerra provocó la decisión del Rey español en 1563 de separar el Tucumán de Chile para crear una gobernación dependiente del virrey de Perú.

    La rebelión de Viltipoco. Posteriormente en 1594 Viltipoco, jefe de los omaguacas, inició un nuevo alzamiento reuniendo un ejército de 10.000 lanzas de las tribus diaguitas, sin embargo, 25 españoles al mando del capitán Francisco de Argañaras y Murguía se inflitró en la Quebrada de Humahuaca donde atacó por sorpresa el campamento enemigo, matando a los caciques y capturando a Viltipoco, que fue llevado a San Salvador de Jujuy donde murió en prisión algunos años después.

    La Segunda Guerra Calchaquí duró 7 años (1630-1637) y fue dirigida por el curaca Chalamín. Los diaguitas volvieron a destruir las ciudades instaladas por los españoles, Londres II y Nuestra Señora de Guadalupe. En 1637 el ejército español atrapó y ejecutó al curaca Chalamín. Los habitantes del Señorío Diaguita que condujo la guerra, fueron deportados y reducidos a la esclavitud por los españoles.

    La Tercera Guerra Calchaquí se extendió por ocho años (1658-1667). Esta guerra tuvo la particularidad de que, en sus inicios, actuó un aventurero andaluz,

Pieza de alfarería. Valles Calchaquíes.
Pedro Bohórquez, quien sostenía ser inca, el Inca Hualpa, fue aceptado como líder militar por los paziocas. Bohórquez maniobró con astucia, obtuvo incluso el apoyo de los jesuitas y organizó un sólido ejército indígena de 6.000 guerreros7con el que mantuvo el control de la región durante varios años. Sin embargo en 1659 se entregó a los españoles con la intención de ser perdonado, quienes lo enviaron a Lima y finalmente lo ejecutaron. La confederación continuó la guerra dirigida por José Henriquez. Al ser vencido el señorío de los quilmes en 1665, que condujo la tercera guerra, los españoles dispusieron su completo desarraigo y deportación a los pagos pampeanos, cercanos a Buenos Aires, de sus 11.000 miembros2 donde finalmente desaparecieron como etnia. En ese lugar hoy se levanta la ciudad de Quilmes. La guerra terminó el 2 de enero de 1667 al ser vencido el último de los señoríos paziocas, los acalianes o calianos.Los españoles tomaron la decisión de dividir, deportar y reducir a los pueblos diaguitas a la esclavitud.
 
Vida y cultura:

Eran agricultores, pastores y excelentes alfareros. Veneraban a deidades sobrenaturales (el sol, la luna, el trueno y la tierra) y hablaban una lengua propia llamada kakán. Con la tercera expansión del Imperio incaico, en 1480, fueron incorporados al imperio inca (Tawantinsuyu), del que recibieron una fuerte influencia cultural.



Viviendas:

Hicieron sus viviendas de piedra, dispuestas en forma de pirca, y no utilizaron ningún tipo de cemento, técnica común de los pueblos andinos.

Vivían en casas cuadradas, hechas de piedra y con techo de paja. Las casas no tenían ventanas y el techo era de barro o paja. Sus construcciones fueron monumentales, prueba de ello son localidades como la Paya, Quilmes y Tolombón.
 
Fueron guerreros valientes y enfrentaron tanto la conquista de los Incas como la de los españoles. Sus armas típicas eran el arco y la flecha y combatían de a pie. Sus ciudades se defendían por pucarás, que estaban situados en sitios casi inaccesibles.


Cultivaron el maíz, con el sistema de terrazas. Obtenían lana y carne de la llama, el guanaco, la vicuña y la Taruca. Fabricaron vasijas, jarros y platos de cerámica. Trabajaron el oro, la plata y el cobre.