Musica

viernes, 28 de noviembre de 2014

Dinastías Y Civilizaciones Relatos Cortos Relato Veintidos: Califato Fatimi ...





Uno corto:

Introducción:

Y así como el sol debe calentar la tierra a fin de producir la plantita de trigo, así también las palabras de estas letras deben calentar la esencia de lo que hoy quiero escribir sobre el califato Fatimí, será un relato más corto que algunos de los que hayan pasado por el blog.

Mapa del califato
Así como el sol debe calentar la tierra como reza en el encabezamiento el imperio Fatimí siguió creciendo y floreciendo bajo el califa Al Hakin cuyo reinado empezó con la constitución de la gran mezquita entre Bab Al- Futuh y Baban de Al-Hakin.



Este califato o imperio fatimí fue el cuarto califato islámico y pertenecía a la rama Chií Islamista. Gobernó el norte de  África del año 909-1771 inicialmente basada en Tunicia. La dinastía rigió a lo largo de la costa mediterránea de África y convirtió Egipto en el centro de su califato. En su momento máximo el califato incluía además de Egipto varias áreas del Magreb, Sudan, Sicilia. el levante, y Hitaz.

Que significa  fatimí?

Este deriva del nombre de la hija del profeta Mahoma Fátima Az

Mezquita de Al-Akin
La dinastía fue fundada cuando un dirigente local en el oriente de Argelia se declaró el Mahdí, el "de guía divina" y el califa o imam. Legitimó su pretensión como descendiente del Profeta por vía de la hija del Profeta, Fátima Zahra, y su esposo, Ali ibn Abu Talib, primo del Profeta. Esto ocurrió en Kairuán, ciudad ubicada en el centro de Túnez, pero su control pronto se extendió a todo el centro del Magreb, área formada por los actuales países de Marruecos, plazas de soberanía españolas, Argelia, Túnez y Libia.



En el 922 se incorporó el emirato idrisí de Fez, el cual en el 925 se independiza. En el 927 se vuelve a incorporar al califato, y no es hasta el 937 cuando los idrisíes se vuelven a independizar de nuevo.



Los fatimíes entraron en Egipto en 972, donde fundaron una nueva capital junto a la ciudad de Fustat a la que llamaron al-Qáhira (القاهرة) (El Cairo), que significa "La Triunfante". Siguieron conquistando las áreas circunvecinas hasta que gobernaron desde Túnez a Siria, y llegaron hasta Sicilia.



A diferencia de otros gobiernos del área, el ascenso fatimí en cargos de Estado dependía más del mérito que del linaje, los cohechos y las intrigas. Los miembros de otras ramas del islam, como los sunníes, tenían tantas probabilidades de ser nombrados a puestos de gobierno como los chiíes. La tolerancia se extendía hasta los no musulmanes, como los cristianos y judíos que ocupaban los niveles más encumbrados del gobierno únicamente gracias a su capacidad.



El imperio siguió creciendo y floreciendo bajo el califa Al-Hakim, cuyo reinado empezó con la construcción de la gran mezquita entre Bab Al-Futuh y Bab An-Nasr en El Cairo (la Mezquita de al-Hakim). Rompiendo con la tradición, se mezcló con su pueblo para tomar el pulso de sus súbditos. Sin embargo, gradualmente, fue enloqueciendo hasta que ejecutaba a cualquiera que le desagradara y promulgó leyes arbitrarias, como la proscripción de los zapatos de mujer o la prohibición de trabajar de día y dormir de noche.




Con su locura también acabó la tolerancia hacia cristianos y judíos, a quienes cargó con varias leyes, entre ellas la obligación de llevar ropas distintivas. En 1009, Al-Hakim hizo destruir la iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén. Este hecho fue la excusa bajo la que se convocó la Primera Cruzada en 1099, a pesar del tiempo transcurrido, de que el emperador bizantino Constantino IX reconstruyó la iglesia en 1048 y de que la situación de los cristianos palestinos había vuelto a su cauce tras la muerte del califa.



Su muerte está velada por el misterio: simplemente desapareció cuando daba un paseo nocturno en burro, solo, por los alrededores del monte Muqattam, en las inmediaciones de la capital. La mayoría pensó que había sido asesinado para propiciar un cambio en el poder, pero algunos afirmaron que era divino y había ascendido a un ámbito espiritual. Los creyentes de esta tradición son conocidos como drusos y aún viven en el Líbano, Siria, Jordania e Israel. El impulso de divinizar al imam, esto es, al máximo guía espiritual, que en el caso fatimí era el califa, parece haber estado presente en el chiismo popular desde siempre, aunque es contraria al islam: el imam Ya'far al-Sadiq llegó a ordenar que murieran en la hoguera las personas que habían querido considerarle divino. Parece que Al-Hakim, al contrario, no hizo nada para evitar su divinización, sino que más bien la alentó.



Después de aproximadamente 1060, el territorio fatimí fue encogiéndose hasta que apenas lo componía Egipto. Con la enfermedad y muerte del último califa fatimí, en 1171, Saladino, fundador del Dinastía ayubí, sumó Egipto al Califato Abbasí y Egipto volvió a la rama sunní del islam, con lo que tocó a su fin la dinastía chií fatimí.



Con ello quedó además destruido el gran centro de poder ismailí, dejando el protagonismo en el ismailismo a la rama de los nizaríes, asentada principalmente en Irán y Siria.
Zahara y su esposo Ali primo del profeta. La dinastía y sus seguidores pertenecían a la corriente Ismaili dentro de la rama del Islán de los Chiíes.

Califas fatimíes

Categoría principal: Califas Fatimíes

    Abdullah al-Mahdi Billah (909-934; fundador de la dinastía fatimí)
    Muhammad al-Qa'im Bi-Amrillah (934-946)
    Isma'il al-Mansur Bi-Nasrillah (946-952)
    Ma'ad al-Muizz Li-Dinillah (952-975; Egipto es conquistado durante su reinado)
    Abu Mansur Nizar al-Aziz Billah (975-996)
    Huséin al-Hakim Bi-Amrillah (996-1021)
    Ali az-Zahir (1021-1035)
    Ma'ad al-Mustansir Billah (1035-1094)
    al-Musta'li (1094-1101)
    al-Amir Bi-Ahkamillah(1101-1130)
    al-Hafiz (1130-1149)
    az-Zafir (1149-1154)
    al-Faiz (1154-1160)
    al-Adid (1160-1171)





miércoles, 26 de noviembre de 2014

Remate Final 2014....










Dinastías Y Civilizaciones Relatos Cortos Relato Veinte: Puntas De Proyectil "Subtriangulares"

Introdución:

Gente "bravía" los Tehuelches (de mpumndugun Chevel Mapunndugun o tal vez una de las étnias Tehuelches llamadas Teushen más la palabra Mapundun Che (gente, pueblo), o patagones son los nombres genéricos dados a un conjunto de pueblos amerindios en américa del sur.

Diversos especialistas misioneros y viajeros han realizado propuestas para agruparlos teniendo en cuenta las similitud de sus rasgos culturales, su cercanía geográfica, y sus lenguas aunque entre ellos se hablaban lenguas que no siempre estaban emparentadas entre si , su distribución geográfica era extensa.

Así es como podríamos presentar a esta etnia histórica que tras el proceso histórico de casi completa extinción de estos pueblos el término Tehuelche paso a referenciar a los supervivientes de la rama continental Austral del grupo, ubicados en las provincias de Santa Cruz, Chbut, y rio Negro de Argentina.



Y vayamos con su historia:

  
Antes del descubrimiento de América hace 900 años surgió la industria tóldense caracterizada por puntas de proyectil subtriangulares bifaciales y raspadores laterales, terminales, cuchillos bifaciales y herramientas de hueso. Más tarde entre los 7000 y 4000 años aparece la industria casapedrense, cacterizada por una mayor proporción de instrumentos líticos sobre laminas confeccionadas  probablemente como una muestra de la especialización en la caza del guanaco, lo cual también está presente en los desarrollos culturales posteriores de los tehuelches.
 
Desde ese momento y hasta la llegada de los europeos (inicios del siglo XVI) los tehuelches poseían un modo de vida cazador-recolector en el que hacían uso de una movilidad estacional, desplazándose en pos de las manadas de guanacos; durante los inviernos se encontraban en las zonas bajas (vegas, mallines, costas, orillas de los lagos, etc.) y durante el verano ascendían a las mesetas centrales de la Patagonia o a la cordillera de los Andes en donde tenían entre otros sitios sagrados el cerro Chaltén.





 La Llegada de los españoles:



El 31 de marzo de 1520 la expedición española al mando de Fernando de Magallanes desembarcó en la bahía San Julián para pasar el invierno allí, en donde tomó contacto con los indios tehuelches, a quienes denominaron como patagones, lo que fue relatado por el escribano Antonio Pigafetta. Así es como Pigaffetta describió a los mismos patagones como una mítica tribu de Patagones gigantes.

En efecto, aún antes de encontrarse personalmente con ellos, aquellos exploradores quedaron asombrados por las huellas de sus pies. Ampliadas por las pieles que les servían de calzado, pies de suyo mucho más grandes que los de los europeos de entonces -para el siglo XVI la talla media de los europeos era mucho más baja que la actual, mientras que los patagones llegaban a medir 2 m (6 pies 7 pulg) los varones tenían una talla promedio superior a 2 m (6 pies 7 pulg)- por lo que les consideraron patones (de pies grandes); y les evocaron al gigante Pathoagón de la novela de caballería Primaleón.15 De estructura craneal dolicocéfala como otros pámpidos, llegaron a ser famosos en la literatura europea de los siglos XVI a XIX por su gran estatura y fuerza física.

Corresponde tener muy en cuenta que entre los siglos XVI a XVIII el topónimo Patagonia era dado a todo el territorio desde el sur del estuario del río de la Plata. Esto refuerza la hipótesis de antropólogos como Rodolfo Casamiquela, según la cual los "het" de Falkner eran también patagones.

La llegada de los españoles implicó un conjunto de cambios en la cultura de los pueblos originarios y los tehuelches no fueron ajenos a eso; se desataron entre ellos pestes (sarampión, viruela, gripe) que los diezmaron, particularmente a los septentrionales gennakenk.

Invasión de los mapuches:


Durante los siglos XVII y XVIII comenzó además la penetración de los mapuches o araucanos al este de los Andes, con fines de comercio y alianzas, que conllevó una gran influencia cultural sobre los tehuelches y otros pueblos, al punto que se la denomina "araucanización" de las Pampas y la Patagonia. Buena parte de los tehuelches adoptó muchas de las costumbres y lengua mapuches, mientras los mapuches adoptaban parte del modo de vida tehuelche y con ello se difuminaron las diferencias entre ambos grupos, al punto que sus descendientes se refieren a sí mismos como mapuche-tehuelches.[cita requerida]

Cabe mencionar los nombres de los caciques tehuelches Cacapol y su hijo Cangapol que durante la primera mitad del siglo XVIII eran los jefes más importantes de la región, que se extendía desde la Cordillera de los Andes hasta el océano Atlántico, y desde el río Negro hasta el río Salado. Cangapol tenía su sede de gobierno en la zona de Sierra de la Ventana, por lo que se los conocía como «pampas serranos». Los pampas supieron aliarse con los mapuches del oeste de los Andes para atacar la campaña bonaerense en 1740, deteniéndose sólo a siete leguas de Buenos Aires.[cita requerida]

En este proceso, también hubo luchas interétnicas y hacia principios del siglo XIX se libraron encarnizados combates entre patagones y mapuches a orillas del río Senguerr o Gengel, siendo aún recordada por los mapuches la Batalla de Languiñeo; otros combates se produjeron en Barrancas Blancas y Shótel Káike.

En 1821 un ejército moluche apoyado por milicias chilenas, derrotó en los vados de Choele Choel a 1800 pampas serranos y a sus caciques Ojo Lindo y Anapilco16 A partir de ese año la ocupación mapuche formó una «cuña» entre los tehuelches; uno se vieron desplazados hacia el sur del río Negro y otros buscaron refugio en el interior de la Provincia de Buenos Aires, en los fortines y estancias argentinos.

Hacia la misma época, tribus vorogas o voroas o voroganas lideradas por un grupo de guerrilleros realistas conocidos como los hermanos Pincheira, desalojaron a los tehuelches o pampas serranos, de las zonas de Salinas Grandes, Guaminí (Laguna de Monte), Carhué y Epecuén; los pampas huyeron hacia Sierra de la Ventana, antiguo asiento de gobierno del cacique Cangapol.





En 1830 los Pincheira y sus aliados voroganos dirigieron un ataque contra los pampas serranos asentados en la Sierra de la Ventana y Sauce Chico, matando a muchos de ellos, inclusive a los caciques Curitripay, que cayó junto con sus dos hijos y todos sus capitanejos, Catrileu y Lomo Colorado.

Los vorogas asesinaron a los pampas que escaparon de Sierra de la Ventana en las puertas mismas del fuerte de Bahía Blanca. En el mismo año de 1830 los voroganas habían masacrado a los pampas del cacique Tetruel, que tenían sus toldos en Curamalal, cerca de la actual Pigüé.

Esta situación culminó con la casi desaparición de los tehuelches septentrionales en las provincias de Buenos Aires, La Pampa y Neuquén hasta el río Limay, permaneciendo hacia el oeste algunos grupos günün-a-küna, que sólo se fusionaron con los mapuches después de la expedición militar del general Conrado Excelso Villegas en 1886.[cita requerida]

Los tehuelches al sur del Río Negro tuvieron como soberana a una mujer: María la Grande.

Su sucesor Casimiro Biguá fue el primer jefe tehuelche que juró fidelidad a la bandera argentina. Sus hijos, los caciques Papón y Mulato, terminaron en una reserva al sur de Chile.

La constitución de la etnia puelche con linajes que incluían a tehuelches explica, en parte, las actitudes de ciertos jefes puelches como Catriel, Chucul, Foyel o Sayhueque, los cuales o fueron contemporizadores con los blancos y criollos o fueron considerados traidores: Catriel, de origen gennakenk, fue ferozmente muerto al combatir aliado a los blancos por otros puelches más ligados a la etnia mapuche en 1879. Entre los grupos formados por estos mestizajes, se hallaban los ranqueles o rankülches (del mapudungun rankül-che, “gente de los cañaverales”).

Para antropólogos e historiadores como Rodolfo Casamiquela (experto en la cultura patagona), se trató de una invasión en que los mapuches casi extinguieron a los tehuelches por medio de la violencia, pero el consenso actual mapuche es que se trató de un fenómeno más complejo que eso. Esta invasión mapuche ha sido usada políticamente para negar legitimidad a las reclamaciones indígenas en el sur argentino, al argumentarse que se trataría de peticiones hechas por descendientes de los invasores "chilenos" y no por descendientes de los habitantes originarios.




Complejos fueron los lazos sociales de los tehuelches con los inmigrantes galeses que desde la segunda mitad de siglo XIX comenzaron a colonizar Chubut: en general las relaciones fueron armónicas entre ambos pueblos, es así que suelen observarse en zonas del Chubut actual personas de cabellos rojizos y ojos bridados. En 1870 el cacique Biguá prometió defender a los galeses de la invasión del cacique huiliche Calfucurá.

 


Se sabe poco de la cultura tehuelche anterior al caballo aunque su organización socioeconómica se parecía a la de los onas de Tierra del Fuego. La introducción del caballo por los españoles, animal al que conocieron a partir de 1570, transformó el modelo de organización social de los tehuelches: se formó en ellos un complejo ecuestre. Al igual que los amerindios de las grandes praderas de Norteamérica, los tehuelches también trabajaron las estepas de matorrales de la Patagonia, viviendo principalmente del guanaco y de la carne de rhea (ñandú o choique), seguida de la carne de huemul, venado, mara e incluso puma y jaguar, además de ciertas plantas (pues aunque tardíamente, aprendieron a cultivar la tierra). En cuanto a peces y mariscos, existían en ciertos casos tabúes: algunos grupos tenían, por ejemplo, prohibido el consumo de pescados. Sus grupos solían estar constituidos por entre 50 a 100 miembros.

La adopción del caballo significó una profunda revolución social en la cultura tehuelche: la movilidad que les deparó alteró las ancestrales territoralidades y modificó en gran medida el patrón de los desplazamientos, si antes del siglo XVII predominaban las trashumancias este-oeste en pos de los guanacos, a partir del complejo ecuestre tomaron gran importancia los desplazamientos longitudinales (de sur a norte y viceversa) estableciéndose extensos circuitos de intercambio: a mediados del siglo XIX los aonikenk trocaban sus pieles y moluscos por cholilas (frutillas, zarzamoras, calafates, semillas de pehuén, llao llao, brotes y cogollos de coligüe, etc.) y manzanas a los gennakenk del Neuquén, del Alto Valle del Río Negro y del llamado País de las Frutillas o Chulilaw (región delimitada aproximadamente al norte por el lago Nahuel Huapi, al este por las cordilleras bajas y morrénicas llamadas Patagónides, al oeste por las altas cumbres de los Andes y al sur por el lago Buenos Aires/General Carrera).

El caballo, o más exactamente la yegua, pasó a ser parte principalísima de su dieta, dejando en segundo lugar a los guanacos. Los selknam de Tierra 
 
 
 
 

lunes, 24 de noviembre de 2014

Dinastías Y Civilizaciones Relatos Cortos Relato Diecinueve : Imtegrantes De La Totalidad (Pueblo Mapuche.......


 Introdución: 

Este es el nombre que se dan a sí mismo, un compuesto de Mapu " tierra o totalidad" y de che "habitantes o 
 integrantes de la totalidad, también llamados araucanos por los conquistadores españoles en los tiempos de la llegada de los europeos a su territorio. Son un pueblo  aborigen sudamericano que habita el sur de Chile y el suroeste de Argentina. Diciéndolo de un modo genérico "Mapuche abarca a todos los grupos que hablan o hablaban la lengua mapuche o mapudungun y de modo particular se refiere a los Mapuches de la Araucanía y sus descendientes.

Los grupos indígenas se extendían desde el valle del Limar hasta la isla de Chiloé. A la llegada de los conquistadores españoles en el siglo XVI habitaban entre el rio limari y el  centro de la isla de Chiloé en el actual territorio chileno. Los grupos septentrionales llamados Picunches por los historiadores se hoyaban particularmente bajo dominio o influencia Inca y en su mayoría fueron sometidos a los conquistadores, pero quienes Vivian en el territorio al sur del rio maule gamas pudieron ser dominados por los incas y también se opusieron a los españoles en la llamada guerra del Arauco donde mostraron un amplio dominio del caballo que fue un importante factor en el desarrollo de su cultura.



Su expansión   también llego hasta los Andes unas veces de forma violenta y otras pacíficamente esto también significa la aculturación de los Tehuelches y otros grupos de cazadores nómadas.



Conquista del desierto y pacificación de la Araucanía:



A finales del siglo XIX y XVI han vivido un proceso de asimilación a las sociedades dominantes en ambos países y existen manifestaciones de resistencia cultural y conflictos por el reconocimiento y ejerció de derechos políticos y sociales. Su sistema económico lo tenían basado en la caza y la horticultura propio de las agrupaciones del siglo XVI que da paso a una economía agrícola y ganadera en los siglos XVII y XIX convirtiéndose en un pueblo campesino.


Origen y migración:


El origen de esta etnia no se conoce con mucha certeza pero hacia el siglo V de nuestra era ya existian manifestaciones culturales en la depresión interna que pueden rastrearse hasta la época actual. Sobre su más reciente presencia en territorio argentino se sabe que debido a la presión ejercida `por los españoles y en un largo procesos de migración atraves de los pasos de la cordillera de los andes y de transmisión cultural entre los siglos XVII y XIX colonizaron los territorios ubicados a esta de la cordillera el comahue gran parte de la región pampeana y el norte de la Patagonia oriental.
 
Su historia en el periodo agroalfarero: 


Los mapuches fueron nucleándose a partir de una serie de culturas previas, desde el Paleoindio. Algunas de las primeras teorías los situaban apareciendo desde la actual Argentina, abriendo una cuña entre Huilliches y Picunches. Sin embargo, otras teorías posteriores y más avaladas han propuesto su origen en los territorios de Chile. Según esta "teoría autoctonista", su cultura derivó de otras culturas amerindias autóctonas anteriores. Actualmente, el origen de los mapuche es un asunto que aún no ha sido resuelto.




Expansión inca:


Durante su reinado, Túpac Inca Yupanqui realizó una expedición que inició recorriendo el Collao, Cochabamba y Tucumán. De Charcas se dirigió al sur y conquistó a los diaguitas de los valles transversales y a parte de las poblaciones picunches, (grupo mapuche septentrional) que habitaban el Valle de Chile (el actual valle del Aconcagua) y algunas comarcas ubicadas al sur de él, fijándose así los límites del Imperio inca, en una zona que convencionalmente los historiadores y la arqueología extienden hasta el río Maule.

El español Alonso de Ercilla, en el poema épico La Araucana (1569);78 el Inca Garcilaso de la Vega, en su libro Comentarios reales de los incas (1609); y los cronistas Jerónimo de Vivar (Crónica y relación copiosa y verdadera de los Reinos de Chile, 1558), Miguel de Olaverría (Informe de Miguel de Olaverria sobre el Reyno de Chile, sus Indios y sus guerras, 1594)81 y Vicente Carvallo y Goyeneche (Descripción histórico geografía del Reino de Chile, 1796) relatan la expedición inca hacia el río Maule y su encuentro con los promaucaes. Los incas sometieron algunos pueblos del Valle de Chile quienes les pagaron tributos. En esta campaña al sur se libró una guerra entre 20 000 incas de Yupanqui y 20 000 mapuche, al sur del Maule. El subgrupo picunche, conocido como promaucaes por los españoles, enterados de la venida de los incas se aliaron con los subgrupos Antalli, Cauqui y Pincu.

 Los incas enviaron parlamentarios para que los promaucaes reconocieran a Túpac Inca Yupanqui como soberano —los incas llamaban promaucaes o purumaucas o purum aucca, a las poblaciones que no estaban sometidas a su Imperio—. Los promaucaes decidieron dar batalla y se enfrentaron por tres días con los incas. Este suceso se conoce como batalla del Maule El enfrentamiento produjo gran cantidad de muertos en ambos bandos, sin que ninguno de los ejércitos resultara vencedor. Al cuarto día decidieron no enfrentarse. Los promaucaes se retiraron del campo de batalla cantando victoria. Los incas habrían evaluado perseguirlos para continuar con la batalla o asegurar lo que ya había sido conquistado. Finalmente decidieron no tratar de continuar la conquista, sino fortalecer sus posiciones y administrar los territorios ya conquistados al norte, donde los nuevos pueblos vasallos aceptaron de buen grado el dominio y obtuvieron ventajas de él.




Aunque la arqueología no ha encontrado evidencia de que haya existido una presencia inca al sur del río Maule, también cabe mencionar que existen algunas crónicas españolas que indicarían que, en esa expansión u otra posterior, se habría producido una hipotética última expansión o invasión más al sur, hasta el río Biobío, la que habría sido realizada por fuerzas incas durante el gobierno de Túpac Inca Yupanqui o de Huayna Cápac. Las crónicas mencionadas son el Informe de Miguel de Olaverría, p. «Conquistaron, los peruanos, y sujetaron todos los indios que había hasta el gran río de Biobío, como hoy se ve haber llegado hasta el dicho río por los fuertes que hicieron en el cerro del río Claro, donde pusieron y tuvieron frontera a los indios del estado (de Arauco) con quienes tuvieron muchas batallas»; y la crónica del padre Anello Oliva en su "Historia del Perú" (publicada en una traducción al francés) «qu'il soumit jusqu'a la vallée d'Arauco, où il passa l'hiver, après y avoir fait construire quelques forts.

 Il soumit ensuite les provinces de Chillhue et de Chillcaras (que sometió hasta el valle de Arauco, donde pasó el invierno, después allí haber hecho construir algunos fuertes. Sometió a continuación las provincias de Chillhue y de Chillcaras)». Sin embargo, los historiadores indican que la historia de las conquistas de los incas más allá del río Maule, referida en su conjunto, solo se basan en lo indicado por cronistas que realizaron crónicas generalmente escritas con poco discernimiento y que raras veces concuerdan entre sí.84
 
Las crónicas mencionan que durante los años 1520, los dos hijos del inca Huayna Cápac, Huáscar y Atahualpa, se disputaron el Imperio en una encarnizada guerra civil, debilitando el ejército inca en territorio mapuche, lo cual los habría forzado a abandonar sus posiciones y a replegarse al norte para defender en mejores condiciones su territorio conquistado.[cita requerida]


Llegada europea y guerra de Arauco:


Décadas más tarde, los conquistadores españoles abatieron al Imperio inca y, posteriormente, también intentaron someter a los mapuche, cuya población se estimaba cerca de medio millón de personas.85 Sin embargo, la resistencia de los mapuches llevaría a un prolongado conflicto conocido como la Guerra de Arauco. Así, personajes como Lautaro (destacado líder militar mapuche, hecho prisionero de niño por los españoles, sirvió a Pedro de Valdivia como paje) y más tarde la sublevación de Pelantaro en la década de 1590, llevarían a fijar la frontera militar entre españoles y mapuches en el río Biobío. El desastre de Curalaba, en 1598, donde perdió la vida el gobernador Martín Óñez de Loyola, marca la derrota de las fuerzas ibéricas en territorio mapuche.

Durante dicho período inicial, la segunda mitad del siglo XVI y la primera del XVII, la población indígena del actual Chile (estimada en cerca de un millón de personas)86 se vio muy reducida, principalmente por las pestes traídas por los europeos y para las que los nativos no tenían inmunidad, una de tifus (1554-1557) mató a trecientas mil vidas humanas y otra de viruela (1561-1563) a otras cien mil.87 Es muy probable que al momento del desastre de Curalaba en Chile no hubiera más de 200 000 indígenas.88

El poema épico Arauco Domado del escritor chileno Pedro de Oña, más la obra teatral homónima de Lope de Vega, narran desde el punto de vista hispano parte de la guerra contra el pueblo mapuche. Asimismo, en La Araucana (1569, 1578 y 1589) del conquistador español Alonso de Ercilla, dedicada al Rey Felipe II, es una epopeya que destaca la resistencia realizada por el pueblo mapuche. En ella Ercilla habla de los mapuches como los Araucanos, como la gente que produce la región de Chile.






        Chile, fértil provincia y señalada
        en la región Antártica famosa,
        de remotas naciones respetada
        por fuerte, principal y poderosa;
        la gente que produce es tan granada,
        tan soberbia, gallarda y belicosa,
        que no ha sido por rey jamás regida
        ni a extranjero dominio sometida.