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jueves, 12 de septiembre de 2013

Las Hojas De Bambú Susurran: Tanabata




Dedicatoria:

Vamos a empezar este relato que transcurre en Japón una vez al año,  en el séptimo día del séptimo,  mes lunar. Vamos a lanzar  nuestros deseos al universo para que nos sea devuelto como polvo de estrellas, y dedicarlo a todo Japón, y en especial a una excelente persona como es Soichiro Saíto. Porque Facebook nos  puso en contacto. También quiero que esta vía lacta, que separa Japón, con Santa  Leocadia de Laviana  Gozón Asturias, sea un nexo de unión entre los habitantes de la misma, con el país Nipón y tengamos algún día el placer y la oportunidad de recibirlo con los brazos abiertos.




Ciudad de Soichiro Saíto




 Japón

Actor Principal:



Soichiro Saíto:



Actores Relevantes:



El pueblo de Santa Leocadia de Laviana: Gozón Asturias



Argumentación: Fiesta Tanabata



Guion: Blog Iconoadnspain08



Arreglo: Manuel Iglesias






Taller de telas arreglos, telas e información: Asociación Muyeres Enlaze: Laviana de Gozón


Testigos: La Historia



Una historia de Amor:



Actores Principales:



Orihene (Princesa tejedora vega)



Hokoboshi (Altaír)



Tentei (Rey celestial)



Desarrollo Historia: Rio Amanogawa (rio hecho de polvo estrellas)



Época que se desarrolla Edo.



El vestuario  de los dioses: Introducción:




Vamos a confeccionar el vestuario de los dioses, con los colores del tanabata con mucho amor. Vamos a caminar sobre el agua como si fuese un milagro de dios. Seguiremos el curso de un rio hecho de polvo de estrellas (amanogawa), volando sobre él en las alas de unas urracas, para unir a dos amantes, Orihene ( princesa tejedora del cielo), hija del señor del cielo y Hikoboski (pastor)  ambos representan a dos estrellas de la vía láctea (Altaír, y Vega). Que solamente se pueden ver una vez al año, el séptimo  día del séptimo mes  lunar del calendario lunisolar





La semilla de nuestro crecimiento:




Sufrimos impensadamente porque en el amor esta la semilla de nuestro crecimiento, y estos son los peores. Así es como sufría la princesa Orihene (vega)  hija de Tentei (el rey celestial). La tejedora cosía las más bellas telas a orillas del río Amonagawa (vía láctea), trabajaba duramente para tener siempre listas, las mejores telas para el rey celestial. Pero su padre no comprendía cual era la causa, de su melancolía que robaba sus sueños. Por un lado estaba alegre, pues se veía recompensada por la gratitud del señor del cielo. Pero su belleza se marchitaba, su fuerza, y su vitalidad se desvanecían con el paso del tiempo. La santa locura esta parábola  de San  Pablo, es lo que entristecía a Orihene, la santa locura del amor, he aquí los desvelos, el desasosiego y afligimiento, de la princesa.



Sembrarla en la oscuridad:




Para que crezca  la semilla, y germine, hay que sembrarla en la oscuridad, y esperar que vea la luz, esperando las señales de dios. Viendo que sus lágrimas no cesaban el padre de la princesa Tentai (rey celestial), planto la semilla en las tierras de barbecho de Hikoboshi (pastor de vacas) y propicio una vez que el fruto del amor germino que estos tuvieran un encuentro al otro lado del río Amanogawa. El poder invisible del amor, abrió el corazón de dos almas ocultas, en la oscuridad, porque dio vida a dos estrellas errantes que vagaban por la vía láctea.






 Los sentimientos del corazón:



Como los sentimientos del corazón son indomables, porque cuando habla este, la mente no responde, se hace ciega. Estas dos estrellas rutilantes, Vivian la santa locura como si fuese el último día de su existencia, dejando sus quehaceres diarios. Ella dejo de tejer para su padre, y el prestaba menos atención a su rebaño desperdigándose por el cielo. Este hecho enfureció al rey celestial, tomando una decisión salomónica, imparcial, y drástica, pero quizás poco equilibrada. De nueva la princesa volvió, a su estado de angustia anterior. El rey separo, a ambos esposos (ya estaban casados), uno a cada lado del río, prohibiendo que se vieran.




Otra vez la rueda de la tristeza:



Y otra vez de la simiente del gozo del ayer, a la tristeza el mañana y así a la rueda de la depresión y el llanto ahogado, por la pérdida de su marido. Los ruegos de Orihene y la frustración dieron sus frutos conmoviendo al padre, con sus lágrimas que accedió a que los amantes se vieran de nuevo solos una vez al año, el séptimo día del séptimo mes lunisolar. Tentei puso una condición, condición de que Orihene tuviera terminado su trabajo para vestir a los  reyes celestiales.  Si embargo la primera vez que lo intentaron ver, se dieron cuenta que no podían cruzar el río, dado que no había puente. Orihene lloro tanto que una bandada de urracas vino en su ayuda y le prometieron que harían un puente con sus alas para que pudieran cruzar el río. Ambos amantes se reunieron finalmente, y las urracas prometieron venir todos los años siempre y cuando no lloviera. Cuando se da esta circunstancia, los amantes tienen que esperar para unirse hasta el año siguiente.

Hoy el tanabata:Cosntumbres
Hoy en día en Japón la gente suele celebrar este día escribiendo deseos, algunas veces en forma de poemas, en pequeñas tiras de papel o tanzaku (短冊 tanzaku?), y colgándolos de las ramas de árboles de  a veces junto con otras decoraciones. El bambú y las decoraciones a menudo se colocan a flote sobre un río o se queman tras el festival, sobre la medianoche o al día siguiente. Esta costumbre se asemeja a la costumbre de los barcos de papel y velas del Sin embargo, muchas zonas de Japón tienen sus propias costumbres para ese día, la mayoría relacionadas con costumbres locales para el mencionado Bon Odori. También existe una canción tradicional de Tanabata:


ささのは さらさら
のきばに ゆれる
お星さま きらきら
きんぎん すなご
ごしきの たんざく
わたしが かいた
お星さま きらきら
空から 見てる
Sasa no ha sara-sara
Nokiba ni yureru
Ohoshi-sama kira-kira
Kingin sunago
Goshiki no tanzaku
watashi ga kaita
Ohoshi-sama kirakira
sora kara miteiru







Traducción:   
Las hojas de bambú susurran,
meciéndose en el alero del tejado.
Las estrellas brillan
en los granos de arena dorados y plateados.
La tiras de papel de cinco colores
ya las he escrito.

La historia termina con estos versos mios que son mi pensamiento:

A orillas del río Amanogawa me sente y llore
A orillas del río Amanogawa me enamore
A orillas del río Amanogawa susurre y escribi mis deseos.