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martes, 17 de septiembre de 2013

1290-1519: Las Siete Cuevas: México.


Introducción:


La historia de los pueblos indígenas está marcada por las luchas, y rivalidades por el poder. Poder que se dirimía a macana partida (armas de aquella época), por conquistar un trozo de tierra para subsistir. A macana se conquistaba, y se ganaba el pan diario, aquel que nunca se debe negar a sus hijos, para que comieran los hijos del poder. Pero algunos, nunca se dejaron subyacer por la macana del tirano. Y seguían a su líder, supremo para establecer, su cultura, y tradiciones remotas. Así es como arranca la historia del pueblo indígena de los Tlaxcaltecas en el año 1290-1519 fecha de su alzamiento en el estado de México.








Las siete cuevas: Los señoríos.


VALLE DE PUEBLA-TLAXCALA




Inmateriales podríamos llamar las incipientes armas que estaban experimentando aún los colonos Teochichimeca- Tlaxcalteca. Poco a poco fueron haciéndolas rudimentariamente, y preparando el filo cortante de lo único que tenían a su alcance, en el año 5 pedernal (1348) sacándolas de la roca de sílice, haciéndolos, unos bordes cortantes de gran dureza. Todo unido da lugar a la primera invasión (1290-1519), del grupo Teochicheneca-Tlaxcalteca.




Una de las siete tribus que había salido de Chicozntoc, o lugar de la siete cuevas, va hacia el valle de México y funda Poyauhtlan, a orillas del lago Texcoco. Estos grupos, llevaban una existencia primitiva, viviendo en cuevas. Otros grupos asentados en la zona, les obliga a desplazarse por el Altiplano Mesoamericano empezando una vida nómada, apacible pero nómada, muy a pesar suyo. Primero llagan al valle de Popocatépetl, y Huexotzinco. Siempre añorando una vida digna, y un lugar donde asentarse, y poder lograr el pan para ellos, y sus hijos. Después de tanto vagar por los valles, llegan definitivamente a lo que será el lugar divino que llamaran Tlaxcala. Allí se apoderan de la sierra de Tepeticpac que con el tiempo llamaran Tlaxcalla. Tlaxcalla tuvo un significado especial por sus avances astronómicos. Como nómadas rendían culto divino a las estrellas por considerarlas unos "entes".



El control de nuestras vidas:



En el  control de nuestras propias vidas  tenemos que saber lo que queremos, y donde queremos llegar e identificar  las acciones necesarias para conseguir nuestras  metas. Así es como lo decidieron los Teo- Chimecas dejándose guiar por el ser sobrenatural que ejercía un poder sobre casi la totalidad de los indígenas, Deidad de lo divino, y su dios Camaxtlio,  y conducidos por su caudillo Culhuatecuhtli, (que expulso a los últimos olmecas-toltecas, en el año 5 pedernal).

Autodisciplina:


Vivir con propósito, y productivamente exige cultivar la capacidad de autodisciplina, con ese propósito, y disciplina comenzó la era de paz con sus vecinos, formando un estado poderoso, y señorial dedicándose tranquilamente a poblar las tierras. Persistiendo la paz entre ellos mismos y sus vecinos comienza  la vida social, y política de la nación Tlaxcalteca. Se funda el primer señorio de Teteticpac, con un único señor y jefe el mismo Culhuatecuhtl. Este le cedió a su hermano menor Teyhualminqui buena parte de la provincia Tlaxcallan, con lo cual se fundó después del 1348 el segundo señorío de Ocotlulco,  mayor, y más importante que el primero.










Vuelve la semilla del odio:


Como  la semilla del odio nunca termina, pues simpre  queda alguna rama, que termina brotando de nuevo, tal y como ocurrió para la creación del tercer señorío. Los Choluca dieron muerte al señor de Ocotelulco, apoderándose de sus tierras. Algunos de los vecinos, huyeron, y fundaron Tizatlan, que con el tiempo, llego  a competir en grandeza, y prosperidad con los otros señoríos. El cuarto y último Quiahuiztlán se fundó con otro grupo de Teochichinecas que llegó al valle de México en el sigloXIV, pues Culhuatecuhtli, les había prometido tierras para que se establecieran en Tlaxcallan.

  Cultura,  religión, y Tradiciones:Algunos rasgos generales.




La religión fue muy importante en la vida tlaxcalteca prehispánica e influía en las personas desde que nacían hasta su muerte. Sus efectos se hicieron sentir en el arte, las ciencias, los juegos, los deportes, el comercio, en la organización política y social y, de manera muy especial, en la guerra.
Esa religión era , es decir, estaba animada por muchos dioses y muchas creencias, algunas heredadas de sus antepasados los chichimecas y otras adoptadas de los olmecas, teotihuacanos y toltecas.
El universo era dividido en dos mundos: uno horizontal y otro vertical. El horizontal se extendía hacia los cuatro puntos cardinales, cada uno de los cuales estaba dominado por ciertos dioses. El vertical comprendía nueve inframundos y nueve paraísos el dios principal, dios de la caza y de la guerra, representado con cabello largo, penacho de plumas y la pintura “estelar” negra cubriendo sus ojos. Su cuerpo estaba decorado de arriba a abajo con líneas blancas, y una piedra transparente adornaba su nariz. Debajo del brazo llevaba unas pieles de conejo, en la mano derecha una canasta con comida y, en la izquierda, un arco con flechas. Algunos autores lo identificaban con el dios Mixcóctl y lo creen padre del dios